Archive for 19 enero 2007

Una vida

enero 19, 2007

“Una vida sin examen no merece la pena ser vivida, también lo es la vida que no ha sido vivida no merece la pena examinarla. El Gran Miércoles, por ejemplo.”
El Guión, Robert Mckee.

A juicio de las lentejas

enero 19, 2007

Los juicios paralelos. La Mafalda que lleva dentro Eva Hache. Nostalgias, repeticiones, círculos viciosos, capullos de rosa que se abren sobre tallos rotos. Ropa helada colgada en el olvido.
Juicios paralelos que rotan como peonzas en la palma de la mano. La vida es como un plato de lentejas con verduras a las que tu madre ha echado alcachofas. La vida tiembla entre lo que esperamos de ella y lo que en realidad nos da. La expectativas y la arena que ensucia. La vida es una sonrisa manchada. Una anatomía incompleta. Una ilusionante tristeza. Una amarga felicidad que nos invita a la vez que abofetea, que nos besa mientras de repente muerde, que acaricia cuando araña, que regala cuando pide, que nos da y nos quita, nos coge y nos deja, nos habla y nos calla.
La vida es la maravillosa contradicción de reír cuando el amigo se cae, de hacer el amor en una guerra, de perdonar para empezar a reprochar. La vida es un trozo de lava ardiendo que a los tres segundos es témpano de frío. La vida es besarte mientras odio. Disfrutar del placer de comer y engordar. Juicios paralelos, autovías secundarias, lentejas con alcachofas.

4 de enero de 2007. Cocina de mi casa. C4.30 p.m….

enero 10, 2007

4 de enero de 2007. Cocina de mi casa. C4.30 p.m. Mi madre ayuda a recoger los cacharros de la comida a mi hermana. Yo estoy tomándome un pacharán (que acabó siendo un orujo casero de mi tía) con una pintora amiga de mi madre que se había quedado a comer. […] Mi madre –sí…porque yo soy de ciencias-, -¿cómo que de ciencias mamá, si tu estudiaste Magisterio?-. -Ya, pero a mi siempre me gustaron más las ciencias-. Mala frase para un orujo fuerte.

Hay gente que saca de ti luchas internas jamás ganadas
Hay personas seres o cosas, animalillos,
que te transpiran nostalgias, locuras, inciertos
que incluso llegas a desconocer el límite entre lo prohibido y lo ingrato
La transgresión en otras pupilas de un ser tan parecido
almacenado en la trastienda del día a día
lejos de la portería al mundo que sueles ser normalmente
Hay sonrisas que te hacen pasar una noche en el calabozo
Silencios que te hacen excavar en arenas movedizas
Hay manos que te hacen desatarte en la butaca del cine
Abrigos de amigos que te hacen respirar tan profundamente
Hay gente que existe para que nosotros podamos
existir un poco más
profundamente

“Bush pretende destinar 770 millones para reconstruir Irak”

enero 8, 2007
El País. Lunes, 8 enero de 2007.
Leo y cuando me decido a pasar la página hay algo que me hace detenerme y volver a la página 3 de internacional. Un nombre viene a la cabeza. María Antonieta. Luis XVI, que por inepto y mal aconsejado se metió en la guerra que sumió a su país en la pobreza. Si el pueblo no tiene pan para comer “que coman pasteles”.
Todo lo que hice ayer por amor, hoy lo hago por dinero.
Con su estilo trágico y su estética totalmente innegociable, la Coppola seduce, embriaga y empatiza con la inocencia, vacío, alegría y seductora belleza infantil de María Antonieta.
Una reflexión sobre la ambición puede que no venga a cuento
Y es que rodeadas de pasteles de fresa, tules y champán parece imposible pensar que más allá del castillo hay hambre y suciedad.
Tengo lo que quiero para olvidar lo nuevo
tantos años rechazando lo que ahora estoy rogando

Y es que la historia es una espiral que se une en el centro y se dispersa progresivamente en un continúo movimiento estático. Pero si la excusa de Luis XVI era su juventud y falta de arranque. Si el rey pasmado francés se iba de caza mientras Francia moría de hambre y continuaba inmerso en una guerra que sepultaba a sus hombres y riquezas. El rey lerdo de EE.UU. imita su espíritu con más descontrol, abnegación y edad. Pero qué excusa tiene el rey americano si ni siquiera tiene una María Antonieta. La Hilton del siglo XVIII.
Reniego a conformarme con soñar